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Gaspary
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Alias Ojos azules; el ciego.
Edad Edad real desconocida, apariencia de un hombre de mediana edad (50 años).
Sexo Masculino.
Altura 1,80 mt.
Peso 75 kg
Pelo Blanco, barba prolijamente recortada del mismo tono.
Ojos Iris y pupilas de color azul. Luego de obtener la armadura blanca éstos se fueron aclarando hasta obtener un tono blancuzco.
Habilidades y capacidades Grandes dotes para las transacciones comerciales y las relaciones diplomáticas. Como todos los dragones, posee una poderosa habilidad empática que le permite detectar mentiras tanto de los humanos como de sus congéneres.

Capaz de invocar una armadura de combate sin tener que romper los sellos de retención. Telepatía con otros dragones con armadura blanca.

Ocupación Mercader, agente imperial, abad azul.
Familia Tayna (prima)
Conexiones Korbeinn; Kolgan; Muir; Lord Ygrak; Arkmund; Albright; Pu-Urpla; Ordok
Personaje de Sword & Sorcery

HistoriaEditar

Orígenes y primeros añosEditar

Gaspary es un dragón azul, por raza y por educación. Fue criado en el seno de una familia de embajadores y al llegar a la edad adulta se transformó en uno de los tantos diplomáticos que su templo enviaba para mantener lazos con las sociedades humanas. Según la descripción formulada por su prima se trataba de una persona con férrea determinación y sólidos principios. La honestidad brutal fue su arma más eficaz a la hora de lidiar con los siempre sospechosos hombres. Siempre estuvo a favor de una integración entre dragones y humanos por razones de practicidad y supervivencia más que por idealismo romántico. Al mismo tiempo era partidario de fomentar la búsqueda de los dragones originales (blancos) para hacerse de su tecnología y curar la maldición que los atosigaba desde generaciones. Sus ideas utópicas de integración fueron vistas con condescendencia, apatía y recelo entre los miembros de su propia comunidad.

En uno de sus viajes a la ciudad de Kirim, diez años atrás, conoció a varios agentes de una institución miesteriosa y encubierta: el Imperio Evanescente. Los agentes imperiales estaban muy interesados en mantener lazos con seres de la especie dragonil. Al parecer, Gaspary vio en ellos la posibilidad fáctica de concretar sus propios planes. Mientras pudo sostener el engaño siguió haciendo sus tareas para el templo que le vio nacer. Pero cuando fue imposible sostener la farsa, con la ayuda del Imperio Evanescente pudo simular su muerte haciéndolo aparentar como un incidente trágico: salteadores del camino atacaron su carruaje cuando circulaban por las acantilados de Cartagia. Una mala maniobra del cochero hizo que condujera el carro hasta un acantilado y éste cayera hacia los arrecifes del lugar. Cuando llegaron a socorrerlos fue demasiado tarde. El asistente de Gaspary, también un dragón, fue hallado agonizando en las costas cercanas. Él vio con sus propios ojos el cadáver de Gaspary atravesado por un filoso peñasco. La búsqueda del cadáver fue infructuosa y se supuso que la marea arrastró el cuerpo.

A partir de allí, y durante diez años, se dedicó a intercambiar información con los lugartenientes del Emperador. Asumió la identidad de "Lord" Gaspary en la ciudad de Trelmondian. Ocupó el sillón de una de las siete casas comerciales y amasó una inmensa fortuna. Mantuvo su perfil bajo creando una leyenda en torno a su persona. Sus ojos azules, signo inequívoco de su naturaleza no humana, le sirvieron para fingir una ceguera que lo mantendría alejado de la vida pública salvo para las reuniones más importantes del Gremio de comerciantes. Su asistente para las labores comerciales fue un joven agente imperial llamado Kolgan. Junto al muchacho llegó una guerrera imperial llamada Muir que se desempeñó como su guardaespaldas y protectora de la mansión de Gaspary en el distrito residencial.

Una vez asegurada su posición se dispuso a tomar contacto con un viejo amigo, conocido en uno de sus tantos viajes del pasado y adherente a sus principios: un dragón verde llamado Muhn Karrak. Con la ayuda del Imperio simuló también la muerte de Karrak haciéndolo desaparecer luego de haber estado realizando experimentos en su laboratorio personal emplazado en los bosques de Etamer. Un incendio voraz se llevó la mitad de la foresta y la vida del estudioso dragón, el cuerpo carbonizado del dragón fue encontrado tres días después. Como Muhn Karrak era un gran investigador de la naturaleza, sus conocimientos fueron empleados para beneficio del imperio y se lo instaló en unos laboratorios pertenecientes a un antiquísimo gremio de artesanos llamado Skyhänders.

Los siguientes años Editar

Más adelante, Gaspary se dedicó al comercio marítimo y al transporte de pasajeros. Ésta era una manera tranquila de llevar cargamentos hasta que un recurrente grupo de aventureros se dedicó a arruinarles la fiesta y hundirle sus navíos. Durante ese período mantuvo estrechos vínculos con otro comerciante asociado al Imperio Invisible: Lord Ygrak de Kirim. Para éste envió regulares cargamentos de un raro metal llamado Uibarh y un polvo negro altamente inflamable (pólvora). Entre sus tareas más ingratas se incluyó el secuestro de su propia prima Tayna y la entrega por medio de Arkmund y sus hombres a un siniestro personaje llamado Juwon “el inquisidor”.

El dragón de los ojos azules se mantuvo fiel al Imperio pero siempre buscó sacar un provecho personal a esa relación. La oportunidad se le presentó cuando el Imperio vio con buenos ojos la posibilidad de emular el armamento de los dragones ajustado a la talla y fisiología humana. Para hacerlo tenían que buscar remanentes de los antiguos dragones blancos y esa sola idea bastó para que Gaspary pusiera todo su ahínco. Los esfuerzos no fueron en vano y pronto dieron con el cubil del último dragón blanco de este mundo, un milenario sujeto llamado Wignar. El secuestro de éste y los hallazgos en su laboratorio emplazado en la Roca del Drak movilizaron al Imperio y a Gaspary por razones diferentes.

El objetivo del Imperio en ese entonces copiar las armaduras de los dragones. Para ello dispusieron todos sus recursos para conseguirlo. Gozaron de la inestimable ayuda de Muhn Karrak para sintetizar el metal con el que se fabricarían los componentes de los trajes de batalla y diseñar los modelos más apropiados para la fisonomía humana.

Por su lado, Gaspary (y Karrak en menor medida) deseaba sacarle a Wignar la localización del último templo de sus antepasados blancos. Ambas cosas llegaron tiempo después y de un modo estratégicamente planificado.

Las autoridades del Imperio permitieron la fuga de Wignar y Tania de Maeress que estaban recluidos en la misma prisión (la mujer estaba a pocas semanas de dar a luz cuando esto ocurrió). En el viaje los acompañó un doble agente llamado Jalak que se encargó de dejar un rastro fácil de seguir hasta el islote de Kallikan. Allí estaba la madre nodriza con la que los dragones habían llegado originalmente al planeta (el templo de los dragones blancos).

La presencia de Gaspary fue requerida para hacer de potencial intérprete y guía del lugar. Una vez allí, los intereses del dragón azul quedaron evidenciados cuando se separó de las fuerzas imperiales que lo acompañaban y se internó en los laboratorios de la nave nodriza. Mientras tanto, en los pisos superiores del edificio se desataban dos eventos de gran importancia para el mundo: el nacimiento del hijo del Emperador y Tania; y El ritual de los dragones conocido como El llamado.

Gaspary encontró en los laboratorios esquemas de información, planos de elaboración, una bitácora y viejas armaduras anteriores a la “maldición” en escala maximizada de unos 5mt de altura (para más detalles véase Dragón). Ante la interrupción inesperada de la que fuera su guardaespaldas Muir decidió montarse en una de las armaduras y dejar fuera de servicio a la entrometida. Poco después, Kaldar y Korbeinn aliados temporalmente con Olgram fueron a detenerlo. El lobo arriesgó su vida introduciéndose dentro de otra armadura de dragón para hacerle frente a Gaspary en igualdad de condiciones. Antes de trenzarse en combate éste último propuso al mercenario escapar de allí y le prometió un futuro alentador bajo su mando. Sorpresivamente, Korbeinn aceptó. El dragón azul abrió un agujero en el techo y por él escaparon de la nave nodriza antes de que esta se destrozara completamente.

Desaparición y nuevas alianzasEditar

La traición de Gaspary fue analizada por el Imperio. A partir de allí estuvo proscrito y su objetivo primordial fue recuperar todo lo que se hubiera podido rescatar de la nave nodriza. De los dragones blancos. En un principio se decidió que su ejecución sería postergada hasta saber con precisión la magnitud de sus planes. Mientras se lo intentaba buscar, se elaboró una discreta muerte de "Lord Gaspary" en Trelmondian a causa de su edad y una salud frágil. Kolgan heredó sus propiedades y se hizo cargo del puesto dejado en el Gremio de comerciantes.

Durante casi un año no se supo casi nada de él. Sólo Korbeinn mantenía una esporádica conversación mental con el dragón azul. En este tiempo, con recursos obtenidos durante diez años de lucrativos negocios, se encargó de rescatar una veintena de armaduras blancas.

Más adelante descubrió la localización de la Forja estelar del Imperio, lugar donde estaba retenido su principal aliado y compañero en los ideales libertarios de los dragones Muhn Karrak. Con cierta fortuna éste último pudo fugarse de su prisión y retomó contacto con Gaspary. Ambos marcharon hacia la Universidad del desierto Uthnimano en busca de asilo político.

Allí tomaron contacto con nuevos habitantes de la universidad llamados Adarquires. Gaspary explicó la existencia y planes del Imperio a sus aliados y comenzaron a planear un modo de liberar a los dragones y aniquilar a la institución milenaria. Los adarquires, encabezados por Basdar aceptaron gustosamente la ayuda del dragón Azul y pusieron manos a la obra. Otro que se sumó al proyecto, no tanto por un odio hacia el Imperio sino por una posibilidad de resurgir la Universidad mágica fue Stathios.  

Gaspary era tan devoto a su causa que decidió regresar al templo azul, lugar de donde se había fugado una década antes, para hacerse responsable de sus "crímenes":deserción y atentado contra la vida de su prima Tayna). En ese momento fue acompañado por Huggin (miembro de la Universidad), Qüispur y Letor. Estaba dispuesto a que lo encontraran culpable y lo ejecutaran según las tradiciones de los dragones. Había dispuesto las cosas de manera tal que el Imperio quedara como el gran responsable de todos los males que había cometido.

Albright, Pu-Urpla y Ordok, conocedores de las malas intenciones del dragón azul, viajaron de incógnito para ver el juicio. En caso de que Gaspary fuera encontrado inocente procederían a ejecutarlo. Se encontraron con fuerzas imperiales (encabezadas por Hav Yroth, Zanthea, Dakk, Bëren y Kalunga) dispuestas a hacer lo mismo.

Un plan hábilmente urdido y una combinación de buena fortuna hizo que con la ayuda de los adarquires Gaspary sobreviviera al doble atentado y a la destrucción del Templo azul (responsabilidad exclusiva de los adarquires que lo acompañaban). Finalmente fue exonerado de todos los cargos y le fue restituido su estatus de dragón azul.

Con los pocos sobrevivientes del templo (unos cincuenta dragones, entre los que destacaban el abad), marchó hacia el sur en busca de un medio para transportarlos. Pidió ayuda a Korbeinn y a Huggin para esta tarea. Aunque más adelante demostró sus verdaderas intenciones y reveló un cierto delirio mesiánico: abandonó deliberadamente a los dragones de su templo en manos del Imperio, con dos objetivos: aumentar la mala fama de la institución evanescente y convertirse en el nuevo abad de los dragones azules.

En el mismo proceso también tuvo un enfrentamiento con Albright -que se enteró de que Gaspary también había sido en parte responsable de la destrucción del Templo azul-. En ese momento el mercader dragón mostró una nueva habilidad: la de poseer una armadura blanca integrada en su cuerpo.

Con Albright inconsciente, Ordok gravemente herido luego de la caída del templo y Pu-Urpla desarmada, Gaspary no encontró demasiada resistencia y los tomó como prisioneros y desapareció de la escena unos seis meses. A partir de ese momento se convirtió en un misterio, tanto para los demás dragones como para los miembros de la Universidad. Su refugio más efectivo fue en las ruinas de la ciudad de Kyria ya que allí todavía quedaban espacios de inestabilidad mágica que hacían de cobertura ideal para que nadie pudiera detectarlo.

Desde esta posición segura se encargó de seguir usando a los adarquires para sus propias intenciones. Lo ayudaron a encontrar un método para crear campos antimágicos y mejorar su dominio sobre la armadura integrada a su cuerpo. Cuando prescindió de los servicios de los científicos extraterrestres dio a Korbeinn datos suficientes como para que los eliminara uno por uno.

La profecía, el concilio de los dragones y muerte.Editar

Desde hacía un buen tiempo una profecía había sido vaticinada por varios adivinos con diferentes matices: "un salón negro con una fuente en el centro. Un hombre, una mujer y un niño pequeño delante de un trono. Una garra inmensa y blanca saliendo de abajo de la fuente destrozándola y luego aplastando al trío".

Gaspary veía en ella su éxito sobre el imperio (la familia real) y sobre los demás abades. Por esta razón, preparó las cosas para que la profecía se cumpliera. Por su parte el emperador Rock, a sabiendas de los delirios mesiánicos del dragón azul, le siguió la corriente y solicitó a los demás dragones una reunión para acordar la paz o la guerra. El monarca se arriesgó dando a los dragones la posibilidad de elegir el lugar y el momento en el que se daría tal encuentro.

El dragón azul no desaprovechó esta oportunidad y se encargó de hacer los arreglos pertinentes para el concilio. Para ello dispuso del antiguo y abandonado templo de los dragones naranjas. En él se había desatado la primera guerra de los dragones y era un lugar ideal ser interpretado como la "fuente" o el origen de la profecía.

Gracias a la tecnología de los adarquires, introdujo en el templo un sistema para anular la magia. Por lo tanto, quienes estuvieran en su interior no podrían efectuar ningún tipo de hechizo o alteración de la realidad. Como las armaduras de los dragones afloran anulando mágicamente ciertos sellos, éstos quedarían indefensos. Lo mismo pasaría con los agentes del Imperio especializados en ilusiones u otras artes de similar calaña. EL dragón azul, enfundado en una armadura de otra naturaleza, sería capaz de transformarse sin dificultad y aniquilar a todos de un solo golpe.

El encuentro se llevó con normalidad, hasta que Rock expuso sus planes de alianza entre los dragones y los humanos. Gaspary desdeñó la moción pero los otros parecieron verlas con mejores ojos. El emperador entonces jugó sus cartas lo mejor que pudo: mandó a llamar a la sala al abad azul verdadero (que había estado en su poder todo este tiempo) e hizo que Gaspary saliera de la sala. Éste, enfurecido a medias esperó el momento preciso para comenzar su ataque. Al mismo tiempo, pero fuera del templo, sus fuerzas compuestas por una veintena de dragones armados, comenzaron un ataque contra las fuerzas imperiales que estaban ocultas en las cercanías del valle.

Fueron varios los que se enfrentaron a Gaspary transformado, principalmente Korbeinn (transformado en dragón), Kane con su armadura y Lucca con su espada. Mientras que Kalunga y Pu-Urpla se encargaban de evacuar a los abades sobrevivientes por una salida de emergencia que estaba siendo obstruida por los secuaces de Gaspary.

La apoteosis del combate llegó cuando Lucca destruyó la maquinaria que impedía la realización de magia en el lugar. Cuando esto ocurrió, Gaspary salió del templo transformado en un dragón de gargantuescas dimensiones que combinaba partes blancas y partes azules.

Una vez fuera, el dragón se enfrentó al conjunto de guerreros Imperiales, a los abades transformados, a Albright y a los hechizos de Sahpur (que le amputó una mano) y Bëren (que le hizo estallar parte del abdomen). Poco pudo hacer el megalómano dragón frente a la conjunción de fuerzas que se le oponía y finalmente pereció luego de que los abades le arrancaran las alas, lo alzaran hasta el cielo y lo arrojaran a tierra.

Este fue el final de Gaspary y sus planes para dominar a los dragones.